Zumo de apio: todo lo que necesitas saber


Zumo apio
Zumo de apio



El zumo de apio es rico en nutrientes que pueden tener diferentes beneficios para la salud, sin embargo, se ha vuelto controvertido debido a que algunas personas afirman que puede curar afecciones como cáncer, obesidad, problemas de tiroides y acné. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre el zumo de apio, incluidos sus nutrientes, beneficios y desventajas.


Debido a que la mayor parte de su fibra vegetal ha sido eliminada, el zumo de apio contiene más nutrientes por porción que los tallos de apio.


Desde el punto de vista nutricional 1 taza (240 ml) de zumo de apio proporciona:


Calorías: 42.5

Proteína: 2 gramos

Carbohidratos: 9.5 gramos

Azúcar: 5 gramos

Calcio: 8% de las necesidades diarias (ND) 

Magnesio: 7% de las ND

Fósforo: 5% de las ND

Potasio: 14% de las ND

Sodio: 9% de las ND

Vitamina A: 7% de las ND

Vitamina C: 16% de las ND

Vitamina K: 74% de las ND


También es rico en muchos otros nutrientes, como zinc, cobre, ácido fólico, biotina, otras vitaminas B y numerosos antioxidantes. 


Con toda esta composición el jugo de apio puede proporcionar varios beneficios cuando se consume como parte de una dieta saludable:


Muy hidratante


El jugo de apio se compone principalmente de agua y puede ayudarte a mantenerte hidratado, lo cual es vital para tu cuerpo, sobretodo en aquellas personas no reciben suficientes líquidos por día. 


La hidratación adecuada ayuda a controlar la presión arterial, la temperatura corporal, la función cerebral, la entrega de nutrientes, la excreción de desechos y la salud renal. 


Bajo en azúcar


El jugo de apio es una opción muy saludable que las bebidas azucaradas. Una sola taza (240 ml) proporciona únicamente 5 gramos de azúcar. 


Por lo tanto, elegir bebidas bajas en azúcar como el zumo de apio puede reducir drásticamente tu consumo general de azúcar y calorías.


Propiedades anti-inflamatorias


El jugo de apio es rico en varios compuestos vegetales llamados fitonutrientes, que pueden reducir la inflamación. Estos compuestos actúan como antioxidantes, que ayudan a reducir el estrés oxidativo, que sucede cuando las moléculas inestables llamadas radicales libres se acumulan en su cuerpo. 


Las dietas ricas en antioxidantes están vinculadas a tasas más bajas de enfermedades crónicas, que incluyen enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad y ciertos tipos de cáncer. También pueden mejorar la salud de la piel. 


Junto a estos beneficios, el zumo de apio puede conllevar conlleva algunos inconvenientes:


Alto contenido de sal


Una sola taza (240 ml) de jugo de apio contiene alrededor de 215 mg de sodio. 


Como la mayoría de las personas sanas deberían limitar su ingesta diaria de sodio a no más de 2,3 g, un vaso o dos de zumo de apio pueden contribuir significativamente a este total. 


Bajo en fibra


Cuando elaboramos un zumo de apio, provocamos que este pierda la mayoría de su fibra, que es un nutriente saludable que ayuda entre otras cosas a mantenerte lleno. Sin él, tu cuerpo digiere el zumo rápidamente, lo que puede llevar a sentir hambre poco después de tomarlo. 


Además, la fibra tiene muchos beneficios para la salud, como el mantenimiento del peso, la salud intestinal y los niveles más bajos de colesterol y azúcar en la sangre. 


Si quieres garantizar una ingesta adecuada de fibra, los tallos enteros de apio son una mejor opción.


Con todo esto y para incorporar de forma eficaz el zumo de apio a una alimentación completa y saludable, debes beber 475 ml de zumo de apio todas las mañanas con el estómago vacío, y 710-945 ml si tienes una enfermedad crónica.


Siempre debes tener en cuenta que las limpiezas y las dietas de moda tienden a promover una restricción calórica excesiva, lo que puede conducir a una pérdida de peso peligrosa, deficiencias de nutrientes y hambre. La investigación también asocia las limpiezas de zumo con el desorden alimenticio y una relación negativa con la comida. 


Por último, si deseas elaborar este alimento en tu hogar, la forma más fácil de hacerlo es lavando 3-4 tallos de apio y pasándolo posteriormente por un exprimidor. 


Si no tienes un exprimidor, corta 3–4 tallos de apio lavados y mezclalos hasta que estén suaves. Coloque un colador o un paño de malla sobre una jarra de borde ancho, vierta el líquido en el colador y presione hacia abajo para extraer todo el jugo.


Si quieres mejorar su sabor puedes agregar manzana verde, jengibre fresco o jugo de limón a su bebida.


También puede comprar jugo de apio en su supermercado local, pero trata de evitar aquellos con azúcar o saborizantes agregados.