Folato/ácido fólico: ¿un camaleón en nuestra nutrición?


El folato (vitamina B9) es un nutriente abundante en verduras de hojas verdes, algunas frutas, alubias y germen de trigo, siendo esencial para un crecimiento celular saludable y, por tanto, especialmente importante durante el embarazo. La forma sintética del folato es el ácido fólico que se utiliza en suplementos dietéticos, harina de trigo enriquecida y otros alimentos fortificados.


El aporte dietético recomendado de folato es de  400 microgramos diarios para adultos y de 600 microgramos para embarazadas. Es importante conocer estas cantidades, ya que las últimas investigaciones sugieren que el folato y su equivalente sintético, el ácido fólico, pueden ser un camaleón nutricional, protector en determinadas circunstancias pero peligrosos en otras.

Dentro de estas circunstancias, las que podemos destacar por las investigaciones realizadas son:

- Enfermedades cardiovasculares: la vitamina B y especialmente el folato disminuyen los niveles de homocisteina en sangre y se sabe que las personas con altos niveles de este aminoácido tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular y deterioro cognitivo. Pero las más recientes investigaciones han descubierto que la reducción de homocisteina mediante suplementos vitamínicos, incluyendo el ácido fólico no reducen la probabilidad de padecer estas enfermedades.

- Salud cerebral: aunque los resultados de los diferentes estudios son contradictorios, se puede destacar que en aquellas personas con deterioro cognitivo leve, la toma de grandes dosis de vitamina B6, B12 y ácido fólico tuvieron mucho menos deterioro de la función cerebral durante 2 años, lo que sugiere un menor riesgo de sufrir demencia. Sin embargo en aquellas personas que previamente habían sufrido un accidente cerebrovascular, la toma de altas dosis de estos suplementos vitamínicos no mejoró la función cerebral.

- Cáncer de colon: la mayoría de las investigaciones no encuentran el tomar folato/ácido fólico en altas dosis con un menor riesgo de padecer esta enfermedad, incluidas las que tienen pólipos de colon precancerosos.

- Cáncer de mama: algunos estudios recientes indican que un alto consumo de folato puede reducir el riesgo de cáncer de mama. Este beneficio se da fundamentalmente en el grupo de mujeres postmenopáusicas. 

- Cáncer de próstata: un gran estudio realizado en 2009 durante 10 años, encontró que el riesgo de cáncer de próstata se duplica en aquellos hombres que toman más de 1000 microgramos diarios de suplementos con ácido fólico, sin embargo el folato de los alimentos disminuye ligeramente este riesgo.

- Autismo: para prevenir los defectos del tubo neural a las mujeres que pueden quedar embarazadas se les ha aconsejado durante mucho tiempo tomar ácido fólico. Pero además un gran estudio observacional realizado en Noruega encontró que las mujeres que tomaron los suplementos (cualquier dosis) durante la ventana de 4 semanas antes y 8 después de la concepción tenían un 40% menos de riesgo de tener un hijo con autismo.