Infusión de jengibre: propiedades para la salud.

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El jengibre es una planta medicinal que por sus numerosas propiedades se aplica en diferentes trastornos de nuestro organismo, entre los que destacan los problemas digestivos.




El jengibre es efectivo para aliviar algunos tipos de nauseas y vómitos, como los relacionados con el embarazo y después de una cirugía. Esta propiedad se debe a uno de sus componentes, denominados gingeroles, que poseen capacidad antiinflamatoria sobre el tracto digestivo.

Las dosis utilizadas de forma habitual han variado de 250 mg a 1 g, tomados de 1 a 4 veces al día.

Junto a esta propiedad antiinflamatoria, el jengibre es también un potente antibiótico natural, sobre todo contra las bacterias que más frecuentemente provocan procesos infecciosos en las vías respiratorias, digestivas y genito-urinarias, siendo especialmente eficaz contra el helicobacter pylori.

Para preparar una infusión de jengibre, se corta la raíz en rodajas y pelarlas, calculando 2 rodajas para una infusión. Se pone agua a hervir y antes de que esta llegue al punto de ebullición se añaden las rojas de jengibre y se apaga el fuego, dejando reposar durante 15 minutos aproximadamente. Se puede tomar tanto en caliente como en refresco.

Es muy habitual combinar la infusión de jengibre con otros productos naturales, así con la cúrcuma y el romero se utiliza para calmar los dolores menstruales y las infusiones de jengibre con limón se incluyen en numerosas dietas para perder peso o con carácter depurativo.