Transfusiones de sangre en viajeros.

En los viajeros, la necesidad de una transfusión de sangre casi siempre se debe a urgencias médicas que originan una pérdida masiva y repentina de sangre.


Dentro de estas situaciones de urgencia en las que un viajero se puede ver comprometido y necesitar una transfusión sanguínea son:

- Lesiones accidentales, tales como accidentes de tráfico.

- Emergencias ginecológicas y obstétricas.

- Hemorragias gastrointestinales graves.

- Cirugía de emergencia.

La seguridad de la sangre y de los hemoderivados que nos van a administrar va a depender  de los siguientes factores clave:

- Un suministro de sangre y hemoderivados seguros mediante la cuidadosa selección de donantes voluntarios de poblaciones de bajo riesgo, el análisis de todas las donaciones para detectar los agentes infecciosos transmisibles por la transfusión, y el correcto almacenamiento y transporte en todas las fases desde la extracción hasta la transfusión, con un sistema de control de la calidad adecuado.

- La prescripción adecuada (sólo cuando no existe ningún otro remedio) y la administración segura de la sangre o hemoderivados cuya compatibilidad con la sangre del receptor ha sido correctamente verificada.




En muchos países, los centros sanitarios no disponen de sangre y hemoderivados seguros. Además, los datos procedentes de todas las regiones del mundo indican variaciones considerables en las pautas de uso clínico de la sangre entre diferentes hospitales, diferentes especialidades clínicas e incluso entre diferentes profesionales sanitarios de un mismo equipo. Esto denota que con frecuencia se hacen transfusiones innecesarias de sangre y hemoderivados.

Aunque las transfusiones de sangre realizadas correctamente salvan millones de vidas al año, las transfusiones de sangre inseguras debido a la incompatibilidad de la sangre o a la transmisión de infecciones como la hepatitis B (VHB),hepatitis C (VHC),VIH,paludismo,sífilis o la enfermedad de Chagas, pueden causar serias complicaciones al receptor.

En las zonas palúdicas, existe un alto riesgo de contraer paludismo a partir de las transfusiones. Puede ser necesario administrar tratamiento antipalúdico sistemático a los pacientes que recibieron transfusiones