El láser de femtosegundos y su aplicación en los ojos.

En los últimos años se ha introducido en la oftalmología una nueva herramienta tecnológica que proporciona a los profesionales en esta materia una mayor precisión y seguridad a la hora de realizar determinadas intervenciones quirúrgicas.


Esta nueva herramienta es capaz de emitir pulsos de luz láser ultracortos, que se emiten a una longitud de onda de 1053 nm (nanometros), pudiendo así traspasar los tejidos transparentes del ojo. Cuando impactan con estas zonas del ojo, la onda de choque crea una burbuja de aproximadamente 1-3 mm. de diámetro que separa los tejidos, cuando esto se realizan miles de impactos seguidos se consigue cortar los tejidos del ojo.

Actualmente la aplicación en oftalmología de este tipo de láser es para la cirugía de cornea y cristalino. En la córnea se utiliza para los trasplantes de esta zona del ojo (queratoplastia) y para la cirugía refractiva, que es la usada para corregir los defectos de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo). Gracias a esto, las complicaciones que antes surgían por realizar determinados cortes de forma mecánica, han desaparecido prácticamente. 

En el caso del cristalino, la aplicación más importante es en la cirugía de catarata. Con este láser se puede fragmentar el cristalino en pequeños trozos sin apenas problemas, lo que permite su extracción del ojo de una forma más sencilla que con otras técnicas quirúrgicas.