Aerofobia.

Alrededor de un 20% de las personas tienen un miedo inasumible (fobia) a volar en avión, esta situación que se denomina aerofobia puede parecer una situación difícil de superar, pero con una correcta información y apoyo terapéutico se logra superar en la mayoría de los casos.

Aunque es una situación que puede afectar a cualquier tipo de persona, se presenta con mayor frecuencia en las personas creativas, con gran imaginación y a las que les gusta tener todo bajo su control. Puede presentarse de forma aislada o coexistir con otro tipo de fobias.

Se puede dividir a este conjunto de personas en dos grandes grupos:

- Los que tienen miedo a sufrir un accidente o simplente miedo a lo desconocido.
- Los que creen que no serán capaces de superar la situación de miedo durante el vuelo, pudiendo llegar a sufrir ataques de pánico.


Antes de iniciar cualquier tratamiento, la persona puede necesitar unas nociones acerca de la tecnología y el mantenimiento de las aeronaves, el control del espacio aéreo, o de la formación de los pilotos. Las preocupaciones sobre estas cuestiones pueden hacer que cualquier persona pueda sentir miedo a posibles desastres.

Las nuevas tecnologías de realidad virtual, son de gran ayuda, ya que permiten a los médicos crear ambientes más realistas para la desensibilización de sus pacientes ayudando en este tipo de terapia. Sin embargo, el equipo de apoyo de este tipo de terapia puede no estar disponible en la mayoría de los países. 

Otras técnicas que pueden ayudar a los pasajeros a superar su miedo a volar se basan en el autocontrol, la relajación y la reestructuración cognitiva. Estas técnicas pueden ser aprendidas en libros de autoayuda, de terapia cognitivo-conductual o mediante psicoterapeutas entrenados en la terapia cognitivo-conductual.

Levar una ropa cómoda y holgada durante el vuelo, reservar con anticipación el billete para asi poder ocupar una plaza que de mayor seguridad, intentar ir acompañado durante el vuelo o pedir asistencia en el avión son recomendaciones utiles para las personas en esta situación.

Por último y siempre bajo la prescripción de un profesional médico, se puede llegar a considerar el uso de determinados fármacos, generalmente del grupo de los ansiolíticos.